19 noviembre, 2018 deccorarte 2Comentario

Queridos deccoartistas, estas semana, y continuando con nuestro viaje a través de la historia del arte moderno, os traemos una pequeña muestra sobre “Los Cubismos” que tiene actualmente expuesta la Fundación Telefónica en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Sala del Museo Reina Sofía de Madrid

La exposición temporal titulada “Cubismo(s) y experiencias de la modernidad” se encuadra dentro de la colección del museo titulada “La irrupción del siglo XX: utopías y conflictos (1900 – 1945)”, que también merece una visita.

A nosotras nos han encantado, ¿has tenido ya ocasión de ir? Si no fuera así, ¡aprovecha el próximo puente!

Juan Gris, Violín y guitarra, 1913

Profundizando en la historia del Cubismo

El movimiento cubista, o “los cubismos”, comenzó a principios del siglo XX como continuación del primitivismo y el postfauvismo de Paul Cézanne (postimpresionista,1839 – 1906).

Georges Braque, Naipes y dados, 1914

Hablar de cubismo, es, sin lugar a dudas, hablar de Pablo Picasso (1881 – 1973) y Georges Braque (1882 – 1963), quienes constituyeron y desarrollaron el movimiento cubista. Sin embargo, la muestra del Museo Reina Sofía nos acerca a otros grandes exponentes de este periodo, como Juan Gris, María Blanchard o Rafael Barradas, reivindicando su lugar en los distintos cubismos.

María Blanchard, Naturaleza muerta cubista, 1917

Las Señoritas de Aviñón

Pablo Picasso, preocupado por la creciente fama de Henri Matisse (1869 – 1954) como pintor más innovador de la época, y tras haber quedado impresionado por la exposición Homenaje a Cézanne de 1907, logra plasmar en su obra Las Señoritas de Aviñón el nacimiento del movimiento cubista.

Sin apenas profundidad, las formas femeninas bidimensonales del cuadro, los trazos gruesos y las líneas angulares, nos recuerdan que ya hemos dejado atrás el impresionismo.

Pablo Picasso, Las Señoritas de Aviñón, 1907 (Museo MOMA de Nueva York)

La obra de Las Señoritas de Aviñón constituye un recordatorio y una advertencia que Picasso quiere hacer al mundo: es el recuerdo de amigos del pintor que han sufrido enfermedades venéreas por intimar con las prostitutas de la calle Aviñón de Barcelona, y constituye así mismo una advertencia moralista sobre las consecuencias del pecado.

En la obra a penas hay burdos detalles de los personajes: un pecho, un brazo, un ojo…, como ocurrirá en todo el cubismo posterior. Además, la bidimensionalidad, la falta de perspectiva y el espacio, hacen que parezca al espectador que las figuras salieran del cuadro.

Albert Gleizes, Paisaje con molino, 1913

La vida en dos dimensiones

Formas geométricas por doquier, líneas y gamas de colores austeros, con predominio de marrones y grises, en un lienzo que toma protagonismo por sí mismo, nos indican la llegada del cubismo.

Georges Braque, Botella y frutas, 1911

Guillaume Apollinaire, poeta de la época y amigo de Picasso, dijo que “Picasso estudia un objeto del mismo modo que un cirujano disecciona un cadáver”, y en cierto modo, así era.

Fernand Léger, Naturaleza muerta con lámpara, 1914

Para los profanos en la materia, y permitiéndome un símil culinario, el cubismo plasma el objeto que representa en su “estado puro”, ésto es, deconstruido, al igual que hace un cierto tiempo se puso de moda la tortilla de patatas “deconstruida”, y algunos restaurantes servían el huevo, la patata y la cebolla juntos pero sin cuajar, en un intento de acercar al comensal la esencia de la tortilla. Eso es el cubismo.

Juan Gris, La guitarra, 1918

Pablo Picasso, El frutero, 1910

El pintor cubista deconstruye el objeto que dibuja, y en un sin fin de formas geométricas, plasma en el lienzo el objeto desde todos sus ángulos. Realiza la disección del objeto.

María Blanchard, Composición cubista, 1916 – 1919

El Plural del Cubismo

La llegada del cubismo supuso a comienzos del siglo XX una tarea de emancipación de todo el arte precedente, como comentaría Jacques Lipchitz. Sin embargo, y aunque se suele hablar del movimiento en singular, es acertado hablar de “Cubismos”, ya que el espacio creativo en que se produjo fue plural, como plurales y en ocasiones divergentes fueron sus protagonistas.

Pablo Picasso, Cabeza de mujer (Fernande), 1909

Partiendo del cubismo fundacional (1907 – 1914) en las figuras de Picasso y Braque, el Museo Reina Sofía hace un guiño hacia esa pluralidad de cubismos, ensalzando la obra de Juan Gris (1887 – 1927), en quien confluyeron todos los cubismos diversos. Otras figuras que pueden apreciarse en la muestra de este periodo con Xul Solar y Diego Rivera, entre otros.

André Lhote, El jarro rojo, 1917

Color tras la Primera Guerra Mundial

Tras el cubismo fundacional y tras la aparición y uso del concepto del collage en la pintura, se produce una época de transición en el cubismo (1915 – 1917), también suscitada por la irrupción de la Primera Guerra Mundial.

André Lhote

Autores como Lipchitz, Gris y Blanchard dan origen a un nuevo cubismo, “el segundo cubismo”, que parte de la abstracción prismática para construir y salir al encuentro del icono figurativo reconocible.

Entre 1915 y 1919 otras figuras como André Lhote, Albert Gleizes o Gino Severini se unieron al “nuevo cubismo”, donde el color juega un papel decisivo y se recupera la intensidad cromática.

Albert Gleizes, Jean Cocteau, 1916

La línea curva

Es en esta época, en 1920, cuando Juan Gris introduce una importante innovación en el cubismo, al sustituir el dibujo ortogonal por la línea curva. De esta forma logró enlazar objetos sobre el lienzo, de manera que resuelve un importante problema del cubismo: cómo respetar la superficie plana del lienzo, manteniendo la identidad de los objetos sin deformarlos. Fueron las llamadas “rimas plásticas”.

Juan Gris

Con estos recursos Juan Gris se adelanta a su tiempo anticipando así elementos surrealistas que podemos encontrar en la obra de Salvador Dalí y René Magritte, entre otros.

Diego Rivera, Chimenea, 1913

Surrealismo y otros movimientos

No en vano, Dalí (1904 – 1989), obsesionado con Juan Gris, lo introdujo en el contexto de la Generación del 27, aunque posteriormente Dalí confeccionaría su propio surrealismo.

Otra clara influencia de Juan Gris la experimentó Joaquín Torres-García (1874 – 1949), quien entre 1920 y 1930 transformó el cubismo de Juan Gris hacia el universalismo constructivo del uruguayo.

Salvador Dalí

 

¿Qué os ha parecido la muestra del cubismo? A nosotras nos ha encantado poder disfrutar de esta colección tan amplia y variada, incluyendo la casi retrospectiva de Juan Gris.

Juan Gris, Ventana abierta con colinas, 1923

¿Pudisteis ir a ver la exposición? ¿La recomendaríais? Escribidnos en este post, ¡¡¡estamos encantadas de leer vuestros comentarios y recomendaciones!!!

Foto de portada: Pablo Picasso, Los pájaros muertos, 1912

Fotos de Carmen Romero

 

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2 comentarios sobre ““Los Cubismos” de Telefónica en el Reina Sofía

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